HATHA RAJA YOGA, UN CAMINO DE INTEGRACIÓN

22 de julio de 2026

¿Te has preguntado alguna vez qué significan exactamente Hatha Yoga y Raja Yoga? En Yogaia hablamos a menudo de Hatha Yoga y Raja Yoga, pero ¿qué significan realmente estos términos?
La palabra hatha, en sánscrito, aplicada al yoga, significa literalmente yoga de la fuerza: un tipo de yoga que consiste en adoptar posturas concretas con el objetivo de crear un cuerpo fuerte, resistente y puro como un diamante, capaz de sostener el estado contemplativo, el estado de meditación profunda (samādhi).

El Hatha Yoga trabaja la armonización de las energías más sutiles a través de un conjunto de técnicas, entre las que las posturas (āsana) ocupan un lugar fundamental. Estas técnicas buscan desbloquear la energía (prāṇa) y favorecer su ascenso por la corriente energética central (suṣumṇā), que recorre el cuerpo desde la base de la columna vertebral hasta la coronilla y atraviesa los siete centros energéticos o chakras.

Según la tradición yóguica, en el cuerpo humano existen 72.000 corrientes energéticas que se articulan en torno a tres principales: la corriente central que acabamos de mencionar y otras dos situadas a cada lado, llamadas iḍā —a la izquierda— y piṅgalā —a la derecha—.

Las técnicas de respiración (prāṇāyāma), los sellos (mudrā) y los cierres energéticos (bandha) contribuyen a purificar estas corrientes y a despertar la fuerza vital que permanece latente en la base de la columna, para que pueda ascender y unirse con la conciencia.

En la actualidad, muchos practicantes se centran principalmente en las posturas, que por sí solas ya constituyen un trabajo muy completo en el plano físico y energético, con efectos que van mucho más allá de lo que puede apreciarse a simple vista. Cuando la práctica está bien arraigada en la respiración y mantiene un equilibrio físico y energético, abre de forma natural el camino hacia una práctica más completa y acompaña al practicante en dirección al Raja Yoga.

¿Y qué es el Raja Yoga? (rājan, «rey» + yoga)   Decíamos antes que el āsana prepara el cuerpo para que sea puro como un diamante y pueda sostener estados profundos de contemplación (samādhi).   El Raja Yoga se centra en calmar las fluctuaciones de la mente, esa sucesión constante de pensamientos. Sus herramientas son la concentración y la meditación, que conducen hacia la quietud mental y el silencio interior, permitiendo que la conciencia se manifieste tal como es. Nos ayuda a conectar con aquello que realmente somos, más allá de todo cambio.   El Raja Yoga tiene como base una vida orientada a evitar la fricción con el entorno y con nosotros mismos, siguiendo el camino del autoconocimiento y la entrega. Se identifica con el yoga de los Yoga Sūtra de Patañjali (s. II). Cuando la práctica de las posturas de Hatha Yoga está bien asentada en la respiración, conduce a la experiencia del recogimiento de los sentidos (pratyāhāra), fundamento de la concentración necesaria para adentrarse en su fruto: la meditación y, a través de ella, alcanzar un estado de plenitud. Así lo expresa uno de los primeros textos de Hatha Yoga, el Haṭhayogapradīpikā (s. XV):
«haṭhasya prathamaṃ gatvā rājayogam nigacchati» «El Hatha Yoga es el primer paso; a través de él se llega al Raja Yoga». (Haṭhayogapradīpikā 1.4)
Estos dos caminos del yoga son, en realidad, uno solo.

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